EL ABOGADO LITIGANTE
Libros Autor Francis Lee Bailey
EDITOR EDICIONES OLEJNIK
PRIMERA EDICIÓN 2020
LIBRO RECOMENDADO Y POR
ENCARGO
PREFACIO:
La
formación profesional de un abogado es demasiado importante para dejarla del todo
a las escuelas de derecho. Ninguna escuela, independientemente de la destacada
que pueda ser, es capaz de enseñarle al futuro abogado todo lo que hay que
saber sobre el ejercicio del derecho como profesión (y medio para vivir). Dicho
lo anterior, conviene añadir que la preparación de un abogado es también
trascendental como para dejar su carga total de a los abogados en ejercicio.
Para una preparación jurídica óptima, debe haber equilibrio entre las
experiencias en el aula, la sala del tribunal y en el bufete
Esto
es especialmente cierto en el caso de la formación profesional de los abogados
litigantes. Por generaciones enteras, las escuelas de derecho en los EE.UU no
han cumplido con su misión de formar a los abogados litigantes y la escuela de
derecho donde el autor enseña (Harvard) es, en parte, responsable de ello. Ya
desde el siglo XIX, su decano, Christopher Columbus Langdell, creó el método de
los “casos de apelación” para la enseñanza del derecho. La mayor parte de las
escuelas de derecho aún hacen uso de este método para enseñar el derecho
sustantivo, doctrina legal, teoría legal y procedimiento jurídico. Se hace
hincapié en las decisiones tomadas en los casos de apelación, es decir, los
fallos dictados por los tribunales superiores, especialmente, los fallos en
cuestión de derecho. Eso tiene su lógica, ya que los principales autores del
derecho en los Estados Unidos son los jueces y los tribunales de apelación.
(Desde luego, las legislaturas federales y estatales decretan los estatutos,
pero estos suelen ser de aplicación muy general y raramente nete
resuelven disputas especificas)
Lo
que la mayoría de las escuelas de derecho no enseñan, o por lo menos no lo
enseñan suficientemente bien, son las aptitudes básicas del abogado litigante:
como preparar un caso, cómo interrogar a un testigo como argumentar ante el
jurado, como escribir un informe y cómo argüir ante los jueces de apelaciones.
Una razón muy buena por la que los profesores de derecho no hacen hincapié en
estas habilidades es que muchos de ellos simplemente no tienen experiencia o
pericia en ellas. Los profesores de derecho son seleccionados, por lo menos, en
el caso de muchas escuelas, no por sus aptitudes como abogados en ejercicio,
sino a causa de su reputación como eruditos en jurisprudencia y como
catedráticos. (En realidad, muchos profesores de derecho probablemente serían
excelentes abogados, ya que la enseñanza en el aula tiene mucho en común con la
abogacía en las salas de los tribunales: la enseñanza del derecho no es una de
aquellas profesiones en las cuales “los que pueden, ejercen, en tanto que los
que no pueden, enseñan”)
Cualesquier
que sean los motivos, lo cierto es que un graduado con honores y egresado de
una de las más selectas escuelas de derecho puede emprender el ejercicio de la
profesión, sin tener la más mínima noción de lo que se requiere para triunfar
como abogado litigante
Tampoco
ha habido hasta ahora, un solo libro que se pudiera recomendar al estudiante
para reforzar (en realidad, adquirir) las aptitudes fundamentales para el
litigio. Por lo general, se les dice a los estudiantes que vayan a los
tribunales a observar a quienes tienen la fama de poseer estas aptitudes. El
problema es que la mayor parte de los estudiantes no tienen siquiera la menor
idea de cómo reconocer a un hábil abogado cuando lo ven
La
habilidad en la abogacía no es una cualidad que sea siempre evidente,
especialmente en los breves intervalos en que la mayoría de los estudiantes
pueden observar a los abogados litigantes cuando estos ejercen su profesión.
Por lo tanto, algunos estudiantes confunden el buen dominio de la palabra con
el arte de preparar un alegato. Si bien el expresarse con claridad puede ser un
requisito previo para promover una causa con eficacia, no es sustituto de ello.
Los estudiantes, e incluso los clientes, a menudo confunden la fluidez, la
elegancia en el vestir, la buena apariencia y la simpatía con la eficiencia
profesional de un abogado. Por supuesto, estos a tributos afortunados también
pueden ayudar a un abogado a convencer un jurado (o incluso a un juez). Sin
embargo, algunos de los peores abogados que haya visto en mi vida, hablaban con
aplomo, eran gente simpática y guapa, pero… estúpida, y hablando de estupidez,
los estudiantes de derecho a menudo confunden la inteligencia con lo eficiente.
Es obvio que una inteligencia superior también es importante para ejercer el
litigio con eficacia, pero de ninguna manera es un sustituto de ello. Me tocó
ver algunas de las personas más inteligentes que he conocido, presentar ante
los jueces y jurados unos argumentos muy débiles e inadecuados. La eficiencia
en esta especialidad es uno de los tributos más difíciles de identificar en un
futuro abogado o un profesional en ejercicio. Tal habilidad (en realidad es un
conjunto de aptitudes) puede tardar años enteros en desarrollarse y
perfeccionarse, antes de convertirse en el producto acabado del cual el abogado
se siente justamente orgulloso
El
extraordinario libro de Francis Lee Bailey es un aporte muy valioso que
satisface la necesidad de dar una preparación más completa a los futuros
abogados litigantes. Sobra decir que Bailey es, antes que nada, y sobre todo,
un abogado litigante consumado. Lo he observado en los tribunales, he trabajado
con él. y he visto los resultados de su trabajo. Tampoco es él uno de los
grandes abogados que afirman que las habilidades del litigante son un secreto celosamente
guardado, como el ritual de alguna cofradía. Bailey está dispuesto a compartir
esos “secretos” y a estimular a los demás para que los aprendan y desarrollen. Tiene
pocas formulas mágicas. Según lo dice él mismo, desarrollar las aptitudes
propias de un abogado litigante es una labor que dura toda la vida. Claro que
hay sugerencias, vías rápidas deben de aprovecharse ciertos métodos, atajos y
advertencias sobre los callejones sin salida, así como otros gajes del oficio,
pero la clave es el trabajo duro, y Bailey les indica a sus lectores hacia
dónde exactamente dirigir sus energías para obtener los mejores resultados
Ningún
egresado de una escuela de derecho puede considerar que su formación como
abogado ha concluido, a menos que haya comenzado desarrollar las aptitudes
propias de la profesión. Las que se enseñan en el presente libro son aptitudes
especificas de un abogado litigante. Pero, en fondo, todos los profesionales
del derecho son litigantes. La de las leyes es una profesión que se ocupa de
conflictos, y las habilidades que se requieren para ser un buen abogado
litigante son también de utilidad para ser un abogado eficiente en el ámbito de
corporaciones, asuntos laborales o en la defensa del consumidor. Recomiendo decididamente
este libro a todos los futuros abogados litigantes, y también a todos los
abogados que deseen mejorar sus aptitudes como tales
ALAN M DERSHOWITZ
PROFESOR DE LA ESCUELA DE DERECHO DE LA
UNIVERSIDAD DE HARVARD
PRÓLOGO:
Cuando, a la edad de veinte años, decidí que
deseaba ser abogado litigante -y no escritor, como lo había planeado cuando me
especialicé en lengua inglesa en Harvard-, anduve buscando un libro que me
guiara para prepararme en mi nueva vocación. Jamás encontré tal libro y, de
hecho, todavía no he visto ninguno
Durante los últimos veinte años, he dado a
diversos grupos más de dos mil conferencias, la mayor parte de ellas sobre
algún aspecto del sistema legal. En las universidades y en las escuelas de
derecho, a menudo hay un periodo de preguntas y respuestas o una recepción que
sigue a la conferencia y virtualmente en cualquier acontecimiento, alguien me
ha preguntado.”
“¿Cómo uno debe prepararse para ser un
abogado litigante?”
Por lo general menciono unos cuantos menciono
unos cuantos libros que ofrecen cierta orientación acerca de la profesión, pero
en realidad ninguno trata de contestar la pregunta a fondo
El presente libro, lo escribí para dar esas
respuestas. Está dirigido principalmente a los jóvenes que están pensando en
seguir dentro del ejercicio profesional, el de abogado litigante que es la
especialidad de tramitar procesos contenciosos ante los jueces y los jurados. Entre
ellos hay quienes sencillamente no poseen las características innatas de
personalidad, e intelecto, como son el tesón, empuje, agilidad mental e
ingenio, para sentirse cómodos en esta línea de trabajo, y este libro les será
útil para persuadirlos de que prueben fortuna en otra parte. No todos están llamados
para responder a los retos de esta especialidad, de la misma manera que no todos
nacieron para ser pilotos de prueba de aviones a reacción. A quienes les
parezca que cuentan con las cualidades necesarias, se les indicará cómo
perfeccionar y madurar esos talentos y habilidades
El libro
debe también ser de utilidad para los padres de familia y orientadores
vocacionales, cuando un hijo o alumno les pide consejos acerca de la selección
de una carrera. Para cuando un joven tenga dieciocho o diecinueve años, un
padre de familia debe tener una idea bastante clara de cuáles son sus
aspiraciones. En la vida hay pocas cosas más importantes que ser feliz y estar
a gusto en su trabajo, y la elección correcta de la carrera es de importancia
decisiva para lograr tal meta
Finalmente, el contenido de estas páginas le
ofrece al lego lo que podría considerarse como una lista de requisitos para la
contratación de un abogado litigante
Por lo general, las personas que enfrentan un
litigio importante no disponen de información suficiente para encargar la
defensa de sus intereses a la persona idónea
¿Cuántas veces han acudido a mí algunas de
las personas más atribuidas que he conocido, retorciéndose los dedos, porque en
medio de un litigio muy largo han llegado a comprender que su abogado es inepto,
o está mal preparado o es incapaz de comprender lo que debe hacer¡
Han de sentirse como alguien que está
consciente durante una operación de vida o muerte y descubre con horror, que el
cirujano no está a la altura de la tarea. Lo malo es que, en cualesquier de los
casos, es demasiado tarde para comenzar a cambiar el personal
Si el lector de estas páginas se percata de
que la abogacía no es para él, que pase el libro a un amigo que parezca ser un
candidato más viable. Pero si está decidido a dedicarse a una carrera
importante y honorable, que conserve el libro mientras estudia y progresa; su
contenido no es para asimilarse en una sola sesión, ni en dos siquiera. Gran parte
de lo que se presenta es de carácter sutil y necesita examinar ser reiteradamente
mientras el lector madura, crece y progresa, si es que desea realmente beneficiarse
de las ideas, sugerencias, reglas y principios aquí contenidos. Si usted
comienza con la actitud necesaria, madurará en cada rasgo de personalidad y
carácter que debe poseer un buen abogado litigante
Si usted comienza correctamente y trabaja
duro, su vida le exigirá mucho, pero nunca será monótona y, si a veces será difícil,
por lo general le dará muchas recompensas y será una fuente de confianza
duradera y de satisfacción personal. A medida que los años pasan y que se
logran las metas de reconocimiento profesional y seguridad económica, la
mayoría de los hombres vuelven los ojos hacia atrás para ver que beneficio les
han dado a sus semejantes
Los buenos abogados litigantes que llegan a
este peldaño de su carrera por lo general tienen buenos motivos para sentirse
contentos, porque son ellos los guardianes y administradores del bien más
valioso que ofrecer la sociedad a sus miembros la justicia sin violencia
Lo anterior
escrito por:
Frances
Lee Bailey
CÓMO SE GANAN LOS JUICIOS
PRESENTACIÓN:
El
presente libro: CÓMO SE GANAN LOS JUICIOS; está
dirigido a quienes deseen ejercer algún
día en la prestigiada pero exigente especialidad del litigio
El
autor Francis Lee Bailey indica que en esta carrera no hay atajos: una buena
formación profesional del abogado litigante supone conocimientos y experiencia
adquiridos en el aula, en el despacho de un abogado en ejercicio y en los
tribunales, pero más que nada mucho esfuerzo y tesón para aprender por sí solo
lo que ninguna escuela o persona puede enseñarle
Sin
embargo, el objetivo del libro: CÓMO SE GANAN LOS
JUICIOS; no es desanimar, sino orientar a quienes se sienten capaces y
aspiran a seguir esta carrera. F. Lee Bailey, quien es un litigante consumado,
comparte generosamente con el lector los "secretos" de su exitosa
carrera y explica cómo desarrollar y perfeccionar las habilidades necesarias
para el litigio y, no menos importante, cómo evitar los errores más comunes en
esta profesión, todo ello ilustrado con ejemplos y anécdotas, algunos tomados
de su propia experiencia y relatados con ingenio
El
estilo directo y ameno es una de las cualidades de este libro, pero su valor
principal reside en lo práctico de los consejos ofrecidos a los futuros
litigantes y no sólo a ellos, porque las habilidades que se requieren para
litigar son igualmente útiles en otras especialidades de la abogacía, trátese
del Derecho Civil, Mercantil, el de Asuntos Laborales, Protección del
Consumidor, etc. A ello se debe la gran aceptación que han tenido las
distintas ediciones de este genial libro
Prefacio
Prólogo
CAPÍTULO I.
El
oficio de un abogado litigante
CAPÍTULO II.
¿Qué
clase de persona es un abogado litigante?
CAPÍTULO III.
El
dominio del lenguaje
CAPÍTULO IV.
La
memoria
CAPÍTULO V.
Introducción
a la evidencia
CAPÍTULO VI.
La
preparación del caso y lo que realmente significa
CAPÍTULO VII.
Cómo
manejar un juicio
CAPÍTULO VIII.
Cómo
tratar a los jueces
CAPÍTULO IX.
Cómo
trabajar con un jurado
CAPÍTULO X.
Cómo
llamar a un testigo
CAPÍTULO XI.
Introducción
al interrogatorio
CAPÍTULO XII.
El
alegato ante el juez o jurado
CAPÍTULO XIII.
Acerca
de las apelaciones
CAPÍTULO XIV.
Estudio
en la facultad
CAPÍTULO XV.
Después
de graduarse: los primeros pasos
FICHA TÉCNICA:
1
libro
226
páginas
En
formato de 22.5 por 15 por 1.5 cm
Pasta
delgada en color plastificado
País
de origen República de Chile
Primera
impresión 2020
Segunda
reimpresión 2026
ISBN
9789563928914
Autor
Francis Lee Bailey
EDITOR
EDICIONES OLEJNIK
FAVOR DE PREGUNTAR
POR EXISTENCIAS EN:
Correo
electrónico:
Celular
y WhatsApp:
6671-9857-65
Gracias
a Google por publicarnos
Quedamos
a sus órdenes
CÓMO SE GANAN LOS JUICIOS
EL ABOGADO LITIGANTE








